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Este es un espacio de la Asociación Maternidad y Crianza de Benicarló (Castellón) desde el que queremos compartir con todos vosotros nuestra visión de la crianza con apego.
¡¡Estáis invitado a participar!!

martes, 26 de marzo de 2013

Alba es el fruto de mi infertilidad


 Este relato lo ha compartido con nosotras Montserrat García Villar.
La verdad es que es un poco difícil hablar de este tema, la infertilidad, aunque hay un momento en que ya es tan común en tu vida como el comer o el dormir. Voy a intentar explicaros mi experiencia, porque estoy segura de que mujeres que se encuentren en mi misma situación se sentirán reflejadas en mí  y recibirán esta historia como si fuese la suya propia.
        Llega ese momento de la vida en que, después de estar casada o viviendo con una pareja durante unos años, la sociedad que nos envuelve empieza a presionarte con el tema de ser madre.  Seguro que alguna vez habréis escuchado esa maravillosa frase:” espabila que se te va a pasar el arroz”. Cuando yo escuché esa frase por primera vez ya llevaba seis años intentando ser madre, podéis imaginar cómo  te sienta que te digan eso cuando ya has pasado por tus primeras experiencias en el mundo de la infertilidad, y lo que menos te apetece es dar explicaciones, ya que piensas que eres un bicho raro y que eso sólo te pasa a ti. Pues no, el índice de infertilidad es preocupantemente elevado en estos momentos.
Podríamos dividir esta circunstancia en diferentes etapas, la primera sería el rechazo: “esto no me puede pasar a mí, ¿por qué yo no puedo y hay niñas de quince años que se quedan sin querer?, será culpa de él”,…..  En esta etapa empiezas a plantearte que has de visitar a un  médico, pero no se lo vas a decir a nadie porque seguro que será una tontería y en pocos meses estás en estado. Cuando te das cuenta llevas ya medio año tomándote la temperatura por las noches, el método de la temperatura basal que consiste en recoger en tablas la temperatura corporal a lo largo del ciclo menstrual. De este modo se advierte el pico de temperatura producido por la ovulación. El periodo fértil abarca unos días antes y después de dicha ovulación, por lo que son esos días los que has de aprovechar para mantener relaciones sexuales.  Al principio lo coges con muchas ganas, pero a medida que pasan los meses, porque eso va acompañado de su predictor mensual, si te retrasas unos días o si tienes síntomas de embarazo y del consecuente disgusto cuando es negativo, llega un momento en que los días que has de practicar sexo son los días que menos te apetece. Llega un día en el que tiras la toalla, escondes el termómetro y decides ir  a otro médico. Es ahí cuando empieza una vida paralela a la que  llevas,  ya que prefieres que nadie se entere hasta que estés en estado: visitas al médico, las primeras pruebas, aunque con nombres difíciles de pronunciar “seminogramas y espiro salpingografía”, te meten de pleno en el viaje a la concepción, viaje lleno de socavones, algunos de ellos difíciles de esquivar. La primera prueba es para ver qué tal está la movilidad del esperma, y la segunda es para comprobar la permeabilidad de las trompas, te ponen en un potro, te atan las piernas y te meten un contraste. De las dos pruebas salimos con un aprobado. Entonces te recomiendan empezar con una inseminación.
Empezamos lo que llamaríamos segunda etapa. Empiezan a serte familiares las nomenclaturas de algunos fármacos, y aprendes a distinguir entre inseminación, fecundación in vitro, icsy. La primera, inseminación artificial o fecundación asistida, es el método de reproducción en el que el esperma es depositado en la mujer o hembra mediante instrumental especializado y utilizando técnicas que reemplazan a la copulación, ya sea en óvulos (intrafolicular), en el útero, en el cérvix o en las trompas de Falopio. Este tratamiento conlleva una medicación previa para estimular tus ovarios, con las consecuentes visitas al médico para que te haga el control de folículos, y por último la extracción y estimulación de esperma. Que si te sucede igual que a mí este último paso sólo podían hacerlo en el Hospital General de Castellón, por lo que una vez el esperma capacitado nosotros mismos lo transportábamos al Hospital de la Plana. Realmente vejatorio. Encima cuando te dan la probeta te dicen que la pongas entre los pechos ya que es una de las zonas de mayor temperatura del cuerpo. La sanidad pública no ayuda mucho en estos casos. En mi caso fueron tres inseminaciones, y ningún resultado positivo. Recuerdo que cada vez que iba en mi mente aparecía la inseminación de una vaca que vi una vez por televisión, sinceramente era la misma sensación, te meten una cánula larga llena de esperma. Cuando este método no funciona el próximo es la fecundación in vitro, que es una técnica por la cual la fecundación de los ovocitos por los espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la madre. La FIV es el principal tratamiento para la infertilidad cuando otros métodos de reproducción asistida no han tenido éxito. El proceso implica el control hormonal del proceso ovulatorio, extrayendo los ovocitos de los ovarios , para permitir que sean fecundados por los espermatozoides en un medio líquido. El ovocito fecundado se transfiere entonces al útero. Este tratamiento implica medicación diaria durante los días de ovulación, inyecciones todos los días y las visitas de rigor para los controles de óvulos y hormonas,  y dos visitas al quirófano, una con anestesia total, en la extracción de ovocitos, y otro sin anestesia, en la transferencia. Esto quiere decir pedir días en el trabajo para ir a Valencia ya que el hospital que lo hace en la Comunidad Valenciana es la Fe de Valencia, a no ser que lo hagas por lo privado a lo que le incluimos la presión psicológica de saber que te estás gastando unos 3000€ sin saber si vas a quedar en estado o no. Todo sería más fácil si en la Seguridad Social te tratasen como personas; pero para ellos es un trabajo, una rutina, y no se dan cuenta de que cada uno de los que llegamos ahí tenemos una historia y unas ilusiones puestas en ese tratamiento, la ilusión de ser padres. Si algún familiar de esas personas que trabajan sacando sangre para las analíticas, haciendo ecografías o dando resultados, muchos de ellos negativos, se encontrase en esa situación empezarían a tratarnos como personas, personas con sentimientos que no saben a lo que van, que no saben de medicina y que ya es bastante difícil estar ahí como para encontrar a personas que te ignoran sólo porque para ellos es su trabajo. Siento mucho ser un poco dura en este aspecto pero la Seguridad Social no está preparada para la afluencia de gente que hoy en día tiene este problema, por poner un ejemplo, en un hospital en el que hace más de 20 años que se dedica a este tratamiento no hay ni una sala de extracción de esperma, los hombres han de ir al bar de enfrente o utilizar los servicios del hospital. Parece gracioso, pero si esto lo unimos a una carga psicológica muy grande no es tan gracioso, es penoso.
El resultado fueron tres inseminaciones, una en la que no llegamos a la transferencia, por lo que no cuenta para la Seguridad Social. Aún nos quedaba una última oportunidad. Pero entonces ya nos encontrábamos en la última etapa de este proceso, las cosas no señalaban que fuese mejor que las anteriores y empiezas a pensar en la adopción, en que a lo mejor no te quedas porque no has de quedarte, mejor no insistir, para qué vamos a contradecir al destino, si éste ha decidido que no debemos ser padres,….. y de estos pensamientos, mil.
Recuerdo que me llegó la carta para la in vitro y la dejé encima de la mesa. Esta vez no me sentía con el suficiente ánimo para volver a emprender un tratamiento así, y los papeles se quedaron a la espera de rellenarlos durante unos días. No recordaba ni cuándo había sido mi última regla, empecé a pensar, y en el trabajo todas mis compañeras ya habían tenido la regla este mes, y sin embargo yo no recordaba haberla tenido. Sin comentar nada a nadie, me hice una analítica de sangre para ver si estaba en estado, no dije nada porque estaba segura de que iba a ser negativo el resultado, incluso mi marido estaba de viaje de negocios en Mallorca. La misma chica que tantas veces había puesto cara de circunstancia para decirme que el resultado era negativo esta vez no me dejó casi ni entrar: estaba embarazada de ocho semanas, pero no me atrevía a decírselo a nadie por si  algo fuese mal, ni yo misma podía asimilar esa noticia. Mi marido volvió de viaje y  después de cenar y de que me explicase cómo había ido todo, le di la analítica con tal tranquilidad que pensó que era una  broma. Cuando se dio cuenta de la noticia saltó, llamó a su madre y yo seguía de espectadora, de hecho hasta que no le vi la cara a mi hija no creí estar en estado. Ni cuando escuché por primera vez su latido, ni en las ecografías, ni cuando se movía dentro de mí quise creer que estaba embarazada, quizás por miedo a perderla.
Seguro que no os lo podéis creer pero es así, tienes tanto miedo a lo que pueda pasar que no quieres ilusionarte otra vez para nada. Pero todo fue de maravilla y ahora tengo una niña preciosa.
La primera vez que me sentí realmente madre fue cuando me pusieron a Alba encima aún con sangre y ella se cogió entre sollozos al pecho.
Todo en la vida llega y sólo hay que tener paciencia. Sólo quería contaros mi historia porque sé que hay mucha gente que hoy está pasando por lo mismo. No perdáis nunca la esperanza, que llega cuando menos te lo esperas.
Después de 12 años este es el resultado…….




miércoles, 20 de marzo de 2013

Cuquis nos dona una hamaca CasualPlay

En la imagen Cristina de Cuquis, junto a la vicepresidenta y secretaria (Nuria) y las dos vocales (Marta y Alma), el pasado jueves en la tienda.



Una hamaca para los más pequeños. Con este regalo quisieron colaborar Cristina y su marido de la tienda de puericultura Cuquis (Hernán Cortés, 27) con las actividades de la asociación de Maternidad y Crianza de Benicarló.
La hamaca, de la marca CasualPlay, está valorada en más de 100 euros. En principio pensaba que ya teníamos local y su idea era poder tenerla allí para los bebés que acudieran con sus padres a las charlas, sin embargo, cuando supo que aún no lo tenemos nos lo ha dado de todos modos para que la Asociación Maternidad y Crianza le dé el uso que considere más oportuno.
Una vez más Cuquis se implica en el funcionamiento de esta entidad. Cabe recordar que Cristina patrocina parte de los carteles, ayuda en la recolección de tapones, promociona las charlas y talleres en su tienda y está abierta a todo tipo de ideas.


¡Muchas gracias, Cristina!

miércoles, 13 de marzo de 2013

Charlas gratuitas de Educación-Crianza Benicarló 2013


Las charlas pretenden responder a muchas de las dudas que plantea la crianza de nuestros hijos

 La Asociación de Maternidad y de Crianza de Benicarló ya ha cerrado el programa de charlas que se celebrarán esta primavera. Las conferencias son gratuitas y abiertas a todo el público que quiera asistir.


27 de Abril
Dª Lupe Palau. Dra en Pediatría. 
"La alimentación complementaria en el primer año de vida".

11 de Mayo
D Joan Ferré, Psicopedagogo.
"El lenguaje como desarrollo intelectual".

25 de Mayo
Dª Sara Soro. Educadora social, Experta en enseñanzas no regladas.
"La educación tradicional frente a las nuevas corrientes educativas"

1 de Junio
Dª Sara Jort. Psicóloga Perinatal.
"Desde que ha nacido mi bebé, ¿qué me pasa con mi madre y mi suegra?"


Mientras no se especifique lo contrario, las charlas tendrán lugar a las 11:00am en la sala del 2º piso del MUCBE, Benicarló.

La Asociación de Maternidad y de Crianza está trabajando también en la organización de otras charlas previstas para después del verano, además de las tradicionales jornadas de lactancia que vienen celebrándose habitualmente en octubre
La asociación cuenta con una página en facebook, donde podéis estar al corriente de todas nuestras actividades e incluso plantear dudas y comentarios sobre crianza, educación o lactancia, entre otros.
https://www.facebook.com/groups/197805256947859/


miércoles, 27 de febrero de 2013

“¿Esto que me pasa es normal o me estoy volviendo loca?”




“Cuando mi bebé nació todas las previsiones que tenía se fueron al traste... nada era como yo pensaba. Yo me sentía extraña, no me reconocía.... De repente, las conversaciones con mis amigas, ninguna de ellas madre, no me resultaban de interés. Mi madre y yo discutíamos siempre que venía a casa a vernos, no sé porqué me irritaba tanto su presencia... A veces lloraba sin una razón aparente, por cualquier cosa.... Pero lo que realmente me preocupó fue que, cuando mi bebé dormía, ¡no podía evitar ir a ver si respiraba!.............¿Esto será normal o es que me estoy volviendo loca?....”
                                                                                                                                    Laia, 32 años.


A menudo escucho experiencias como esta, y no sólo eso, como madre también he tenido algunas de estas sensaciones. Aunque cada maternidad es una vivencia única, es a la vez, un relato común.
La maternidad es un cambio muy importante en la vida de una mujer que afecta a todos sus ámbitos: laboral, de pareja, social, ocio, familiar... y es totalmente normal pasar por un periodo de transición, nos adaptamos a la nueva situación. Nos rompe los esquemas, y hablo en un sentido totalmente literal. Cuando en el ámbito de la psicología decimos que la maternidad es una crisis vital estamos queriendo decir en otras palabras esto mismo, es un cambio en la vida tan excepcional que exige ajustes personales nuevos, ya que los recursos anteriores no nos sirven en la nueva situación.


“Yo pensaba en el embarazo y el parto, nunca pensé en nada más. Yo creía que tendría a mi bebé y ya está, que yo sería la misma, todo sería igual, pero con mi “baby mocosete”.... Y luego vino lo que vino...”


Amparo 37 años


Nace una madre, y con esta nueva identidad un abismo de dudas, inseguridades, miedos.... En poco tiempo, hay que buscar nuevas maneras, nuevos roles y funciones para la madre, el padre y todo el sistema familiar. El bebe obliga a recolocar como si de un nuevo puzzle se tratara, pero con las mismas piezas que se han utilizado hasta ahora: un padre, una madre, una abuela, un hermano etc... Las nuevas necesidades fuerzan al cambio en el sistema familiar que debe adaptarse, provocándose en muchas ocasiones disputas y rencillas que aparecen o que estuvieron en “stand by” hasta este momento.

La identidad materna se construye a través de la historia personal, la propia vivencia de la infancia, actitudes y características personales etc... así como por el contexto social que las envuelve. Actualmente nos vivimos en una sociedad y una cultura que se mueve de manera muy contradictoria respecto a la crianza de nuestros hijos/as, y el núcleo familiar sufre mucho esta ambigüedad. De alguna manera todas las personas tenemos una definición propia de lo que es una “buena madre” y un “buen padre”, y esto va a funcionar como una guía fundamental ya que representan las directrices del proyecto de familia que queremos llegar a ser.


A todo este movimiento personal y familiar le unimos un elemento, que creo no se le da la importancia que realmente tiene, pero que desde mi punto de vista es principal: el cansancio. Sabemos perfectamente que no estamos hablando de cansancio físico, de haber corrido más que de costumbre esa mañana, o haber tenido mucho trabajo, que se acaba después de dormir algunas horas más de las habituales. Se trata de un cansancio de otro orden que viene de ocuparse de un bebe veinticuatro horas al día los siete días de la semana, del peso de la responsabilidad de un personita que depende totalmente de tí, la novedad de la situación...... Es un cansancio que no desaparece tan fácilmente, ya que es del área más emocional y energética. Todos estos elementos producen que en la maternidad/ paternidad se de en muchas ocasiones una sensación de vulnerabilidad o sensibilidad especial:


“Cuando nació mi segunda hija me sentía como si no tuviera piel, cualquier cosa me tocaba y me afectaba sobremanera.”

MaJose 29 años


Por esta misma razón, comentarios aparentemente insignificantes, casi siempre del tipo de “llora porque tiene hambre”, “lo vas a malcriar si lo llevas tanto en brazos”, etc.... de la abuela del bebé, o de la vecina que viene de visita, caen como bombas... Sin saber exactamente porque, nos hieren profundamente. Son comentarios que hacen diana en el centro de la máxima preocupación, nuestra propia confianza, la disminuyen poniendo en duda nuestras aptitudes como madres a nuestros propios ojos y a los ajenos:
“¿Pero que pasa? A las madres, las tías.... ¿que se les ha olvidado cómo se pasa en estos momentos? ¡Todo el mundo diciéndote lo que tienes que hacer!.... Yo espero que cuando mi hija sea madre, me acuerde de esto, para no caer en el error de hacerle comentarios de como ha decidido cuidar a sus hijos/as...”

Alejandra 41 años


Madres buscando a madres

En este contexto, resulta fácil entrever que la necesidad de apoyo aparece con mucha fuerza, pero no de cualquier apoyo, sino de aquel que nos da espacio para poder hablar y ser entendidas, en ese lenguaje que no todo el mundo comprende. Aquel apoyo que nos da aliento, nos da seguridad, exactamente el de otra madre experimentada o guía, una figura materna, que proporcione confianza y un “ambiente de contención” (así le llaman algunos/as profesionales). Es una interacción que favorece la necesidad de seguridad así como el intercambio de experiencias entre madres.
Soy una gran adepta de los grupos de madres en todas sus modalidades: talleres de apoyo a la lactancia materna, grupos de posparto, grupos de crianza, foros especializados... cada mujer encuentra el propio. Estos grupos normalmente respetan y favorecen estos espacios de contención, libres de juicios y opiniones, y la madre se siente cómoda fácilmente ya que todas comparten el mismo momento vital y experiencias similares. Así encuentra a mujeres referentes o compañeras afines, que formaran su red de apoyo.


“ Después del nacimiento de mi primera hija quise que mi pareja me acompañara un día al grupo de posparto, que tanta importancia tenia para mi. Por casualidades de la vida la matrona nos reunía en su casa, concretamente en la cocina, a veces mientras cocinaba un pastel de cumpleaños para alguno de sus cuatro hijos. Una vez acabado el taller yo le pregunté entusiasmada a mi pareja que le había parecido, y él me contesto que no había entendido nada, que todas hablábamos a la vez y que no sabía bien que le encontraba a aquello. Mi frustración fue tremenda, para mi había sido todo tan interesante....”


Sara 30 años


¿Y por que otras madres?

Porque el padre nos proporciona apoyo emocional en el mayor de los casos, pero no tiene la legitimidad de una madre, nunca pasó por lo mismo. Porque la abuela materna del bebe muy a menudo, es fuente de conflicto inicial hasta que cada rol se resitua, (¡la hija ahora es madre! ). Pero esto no será siempre así, la relación esta pasando por un tránsito necesario que dará lugar a un nuevo vínculo entre la abuela y la madre, diferente al que existía antes del nacimiento del bebe.


Porque no siempre hay hermanas, tías, abuelas... cerca de las madres para realizar el sostén vital que necesita una mujer en este momento tan característico.
Porque las madres necesitan otras madres para hablar de bebes, de ellas, de todo lo que les está pasando, porque estos contactos nos ayudan a sobrevivir cuando maternamos en soledad, como sucede habitualmente.


Christiane Northrup en su grandioso libro “Cuerpo de Mujer. Sabiduria de Mujer” relata: “Una de mis pacientes me dijo: <<Me sentí una con todas las mujeres que han parido alguna vez. Me sentí poderosa y conectada con algo de mi interior que no sabía que estaba ahí. Ocupé mi puesto entre las mujeres madres.>>”

                                            
                                            Sara Jort Povea es psicóloga perinatal y psicoterapeuta gestalt. www.sarajort.es

sábado, 23 de febrero de 2013

Maternidad y Crianza ofrece un curso de asesora de lactancia






La Asociación “Maternidad y Crianza” de Benicarló celebró el sábado la primera de las tres sesiones que integrarán el curso de asesora de lactancia. Una veintena de madres participan en este taller que imparte la Consultora Acreditada de Lactancia Materna (IBCLC) Patricia López Izquierdo.
Este curso supone el inicio de un proyecto de la asociación por crear un grupo de "madrinas" de lactancia que puedan ayudar a las mamás que lo necesiten. De este modo, los teléfonos de las “madrinas” se distribuirán entre pediatras y matronas para que puedan ser facilitados a las madres interesadas en contar con este asesoramiento.
En este caso, el taller formativo es sólo para socias y se ha invitado a participar a las asociaciones "Les ametletes" de Càlig, “Criant als braços” de Vinaròs, “La rialla” de Sant Rafael y “Grup de Criança Els Ports”.

Siguientes sesiones
Las dos sesiones restantes del taller formativo de asesoras de lactancia se impartirá el próximo sábado, 2 de marzo, de 17:00 a 20:00 h, y el sábado, 13 de abril, de 17:00 a 20:00 h. Ambas citas se desarrollarán en el MUCBE.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Criar sin castigar


Charla para la semana mundial de la lactancia materna 2010.
Tomiño. Pontevedra.
Para hablar de lo que significa criar sin castigar lo primero que tenemos que saber es a qué nos estamos refiriendo. Porque lo cierto es que muchas personas dicen que no castigan cuando en realidad lo que quieren decir es que no pegan a sus hijos, o que no les encierran en una habitación hasta que se les pase el “berrinche”. Pero la realidad es que se castiga y mucho, porque es lo que sabemos hacer, es lo que hemos aprendido, es lo que nos han enseñado y nos cuesta mucho encontrar alternativas.
Un castigo es una herramienta de modificación de conducta. ¿Qué quiere decir esto? Más allá de lo que quiera decir a nivel psicológico o pedagógico, el hecho de que sea un medio para conseguir un fin es muy importante. Es decir, por mucho que nos intentemos convencer de los contrario, un castigo no es el resultado de una mala acción, sino que es una acción que se realiza con el objetivo de conseguir un resultado; no es un porque, es un para qué.
Utilizando un lenguaje psicopedagógico, un castigo consiste o bien en la aplicación de un estímulo negativo o en la retirada de un estímulo positivo con la intención de modificar o extinguir una conducta determinada en un sujeto. Por ejemplo, dar un cachete es aplicar un estímulo negativo, cancelar la visita al zoo que teníamos esta tarde es retirar un estímulo positivo. Pero ninguna de ellas es mejor (ni peor) que la otra, ambas se basan en el mismo proceso psicológico: conseguir que la conducta que no nos gusta tenga una consecuencia desagradable y por lo tanto, la persona (en este caso el niño) acabe por dejar de realizarla.
Es necesario aquí distinguir un castigo de una consecuencia lógica. Primero porque, como comentaba antes, un castigo no es una consecuencia, sino una acción en sí misma. Y segundo, porque otra de sus características es que es arbitrario, es decir, puedo elegir cualquier estímulo como castigo, esté o no relacionado con la conducta que quiero modificar. Por ejemplo, si no te comes las lentejas, no verás la tele. No hay conexión entre comer y ver la tele. En cambio, una consecuencia lógica es algo que no estamos imponiendo para modificar una conducta que a nosotros nos desagrada, sino que es algo que es inevitable. Ejemplo, si no dejas de asomarte a la ventana del 6º piso tendré que cerrarla… En este caso sí es una consecuencia, y se deriva directamente de la actividad que se está desarrollando que puede, por ejemplo, suponer un peligro potencial.
Pero volvamos a los castigos. Funcionan. Los castigos funcionan. Son fáciles de aplicar y sus resultados se obtienen con relativa prontitud. Entonces… por qué algunos padres, madres y profesionales abogamos por una manera de criar y educar sin castigar??
En primer lugar porque, como ya he comentado, los castigos son una técnica de modificación de conducta, y me pregunto en muchas ocasiones si estoy legitimada para modificar la conducta de nadie desde el exterior, otorgándome la potestad de decidir desde fuera lo que está bien y lo que está mal. Nuestros hijos pueden comportarse de una manera que nosotros no esperamos, que no compartimos, que no utilizaríamos, pero normalmente esa conducta no es gratuita, no está ahí para molestar (ni a nosotros ni a otras personas), sino que probablemente tenga alguna función (el niño nos manifiesta su malestar por alguna cuestión física o emocional –le duele la pierna, está disgustado porque su amigo no ha podido venir a comer, está enfadado porque ha tenido que ir a clase de piano en lugar de quedarse a jugar al fútbol-, el niño puede no conocer las consecuencias de alguna de sus actividades –puede no saber que ese jarrón que está usando para hacer experimentos de barro es una herencia de la bisabuela, puede no entender que nos duela horrores la cabeza- o simplemente tiene una necesidad que nos está comunicando… sueño, hambre, sed… o atención)
En segundo lugar, porque con un castigo no profundizo en la comprensión de la conducta que quiero modificar o eliminar. Es decir, el niño no aprende que hablar o cantar o gritar GOOOOL mientras mamá habla por teléfono hace difícil la comunicación de mamá… entiende que si mamá habla por teléfono mejor callarse porque si no me echan fuera, o me gritan para que no grite yo, o incluso me dan un cachete si protesto porque lo que tenía que decir era importante. ¿He aprendido algo sobre el respeto a los demás, sobre respetar los tiempos, espacios, conversaciones de los otros? O he dejado de hacer algo por miedo a las consecuencias?? He aprendido a tener miedo??? En este sentido, nos volvemos cada vez más dependientes de los demás, dejando de ser capaces de reconocer por nosotros mismos lo adecuado o inadecuado de nuestras acciones, y basando nuestra manera de comportarnos en la aprobación o desaprobación externa. Como motivación, bastante deficiente… como estilo de vida, casi lamentable.
Me gustaría hacer una mención especial a los premios y recompensas. Al flan de postre si te comes las verduras, a la chuche si acabas los deberes o a la pegatina con sonrisa si no protestas en todo el día. Los premios y recompensas son la otra cara de los castigos. Funcionan de la misma manera, aunque parezcan mucho más amables. También ponen el acento fuera de la conducta, y también nos hacen depender de los componentes externos para funcionar. Pero además, los premios tienen un agravante… y es que a medida que los niños crecen deben ir incrementándose en cantidad y calidad, pues a ningún adolescente le haremos recoger su habitación prometiéndole una pegatina.
Ahora bien, qué alternativas tenemos para criar y educar a nuestros hijos? Cómo podemos educarlos, criarlos, sin recurrir al castigo, al chantaje y/o a la amenaza. Básicamente, comprendiendo.
Comprendiendo en primer lugar que los niños tienen unas necesidades, unos tiempos y un uso del espacio diferente al de los adultos.
Comprendiendo que no existe una manera estándar de hacer las cosas, que lo que está bien y lo que está mal es relativo.
Siendo sinceros con nosotros mismos y preguntándonos por qué no estamos permitiendo cierta conducta, si es una cuestión realmente importante o es algo que se hace así porque siempre se ha hecho así.
De esta manera encontraremos muchos menos motivos de conflicto con nuestros hijos, y ellos se acostumbrarán a que cuando una cosa no puede ser, cuando negamos algo, cuando pedimos algo, cuando posponemos algo, será por una razón verdaderamente importante. Es mucho más fácil aceptar que no se puede hacer una cosa que aceptar que no se puede hacer casi nada, y entonces no es necesario recurrir a ninguna técnica educativa, psicopedagógica coercitiva pues los niños entienden simple y llanamente que no todo puede ser.
Por otro lado, es importante hablar con nuestros hijos. Dialogar y entender sus motivaciones. Y en ocasiones, cuando tienen razón, ceder. Ceder a su petición, a su comportamiento o incluso a su mal humor (bastante tienen a veces con aceptar que no es posible hacer algo para, además, aceptarlo de buen grado). Ceder nosotros es la manera de enseñarles a ceder ellos. Reconocer que nos equivocamos es la manera de enseñarles a reconocer los errores.
Este camino es difícil. Es más lento. Pero os aseguro que es infinitamente más gratificante. Increíblemente más divertido. Y por si alguien lo duda, también funciona.


Este texto lo ha compartido con nosotras Nuria Otero, licenciada en pedagogía y psicopedagogía. Orientadora familiar y doula. La puedes seguir en su blog http://nuriaotero.blogspot.com.es/

Éxito de la Sexta Jornada de Lactancia y Crianza, en Peñíscola. 2012

 

El pasado sábado 27 de octubre celebramos la sexta Jornada de Lactancia y Crianza de Peñíscola. 
La Jornada fue inaugurada por el primer edil de la ciudad en el mar, Andrés Martínez y la concejala del área de salud y bienestar social, Mª Jesús Albiol. 

Andrés Martínez, alcalde de Peñíscola inauguro la Jornada junto a Mª Jesús Albiol, concejala de salud y bienestar social 

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La primera charla corrió a cargo de nuestra muy querida consultora IBCLC Patricia López Izquierdo, que nos enseño como diferenciar los diferentes tipos de frenillos que dificultan la lactancia, así como buscar soluciones a los mismos. Nos sorprendió en su segunda intervención, tratando un tema poco habitual y desconocido por muchas madres, como es la agitación del amamantamiento, fase que suele ocurrir a las madres de niños lactantes mayores o cuando llega un segundo embarazo. Sus palabras ayudaron a muchas madres a comprender y sanar esa fase vital que todas solemos vivir en silencio. 
Al finalizar, y durante la proyección del video " El pecho no tiene horario", algunas madres presente aprovecharon para que nuestra consultora preferida, Patricia, resolviera sus dudas. 


 Patricia López Izquierdo durante su charla

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Asociaciones como "El parto es nuestro" grupo local de Valencia, Asociación Valenciana de doulas "Al Caliu", Mamare de Castellón, Les Ametletes de Calig, Asociación "La rialla" de San Rafael del Río, y varias representantes de la Asociación Internacional de Masaje  Infantil (IAIM) participaron junto con nosotras en esta jornada, y les estamos muy agradecidas por su presencia. 

Disfrutamos junto algunas de ellas de una comida de hermandad, donde entre conversaciones de crianza y marujeos varios, celebramos el cumpleaños de Patricia López Izquierdo, con una tarta de queso asturiana casera y sumándole 50 años de más jejejeje 

Los peques disfrutaron de la animación que se pensó especialmente para ellos que duró 4 horas y contó con monitores que realizaron talleres de pintura de caras y globoflexia. 










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Para finalizar la Jornada, disfrutamos de una enriquecedora y divertida charla de la psicóloga Rosa Jove, cuyas palabras se centraron en como lograr una crianza feliz





 



Así estaba la sala, todos concentrados escuchando a Rosa Jove


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Para finalizar el día, las socias de nuestra asociación se fotografiaron junto a Rosa Jove. Fue un día divertido, emocionante y enriquecedor. 
¡¡¡¡Ya tenemos ganas de que lleguen las próximas jornadas!!!!